Un minuto para sonreir

30 de Octubre de 2006

Un pobre hombre estaba acostado en su cama, en estado terminal, le quedaban pocas horas de vida. De repente huele el aroma de cocas recien hechas, fresquecitas. Para el no habia nada mejor en el mundo que las cocas.

  Haciendo un esfuerzo sobrehumano, baja las escaleras y, dirigiendose al
  comedor, empieza a percibir el vapor que lleva el aroma a masa que desde la cocina salia.

  Llega hasta la mesa de madera donde se encontraban extendidos las
  suculentas cocas y toma una, viendo que sus esfuerzos habian valido la
  pena, cuando, repentinamente, siente un fuerte golpe en la cabeza que
  merma sus facultades y lo hace presa de la debilidad en sus piernas.

  Tratando de no desplomarse al suelo hace por voltear la vista, alcanza a
  ver a su mujer con un cuchara de hierro en la mano, diciendole:

  NI SE TE OCURRAAAA, …..! son pa’l velorio!

Añade un comentario a la noticia

  1.  
  2.  

Patrocinadores:

Ayuntamiento de Orxeta Ayuntamiento de Finestrat

Buscar

Buscar Mallaeta

Categorías

Archivo

Vínculos

Meta