Un minuto para sonreir
9 de Noviembre de 2006
Un renombrado guitarrista, al que le habÃan propuesto ofrecer un concierto en un paÃs africano, se dirigÃa en avión hacia su destino. Súbitamente, cuando el aparato sobrevolaba la jungla, le fallaron los motores y se estrelló en mitad de la selva. Los únicos supervivientes fueron el guitarrista y su guitarra. Al cabo de unos minutos, comenzaron a merodear a su alrededor numerosos leones que acudÃan por el olor a carne humana, dispuestos a disfrutar de tan preciado manjar. Entonces fue cuando el guitarrista recordó haber leÃdo que la música calmaba a las fieras, con lo cual se dispuso a tocar una canción. Los felinos se calmaron, recostándose en derredor. El músico se tranquilizó pensando que se habÃa salvado de constituir un festÃn para las fieras cuando, de repente, apareció de entre los matorrales un león furioso que se comió al pobre músico. Uno de los leones que reposaba plácidamente le comentó a otro:
- ¿Ves?, te dije que el sordo nos iba a arruinar el concierto…


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