Un minuto para sonreir

22 de Noviembre de 2006

Resulta que una anciana sentada en la acera de la calle oraba a Dios, diciendo: “Por fe sé que Tú, Señor, me darás de comer ahora pollo.” Ella oraba sin cesar.

En esto pasó un borracho y le dijo, “Tú estás loca. Tu Dios no te dará nada.” El borracho se fue, y luego de unos minutos él regresó, trayéndole un pollo a la mujer que oraba.

El borracho le dio el pollo y le dijo, “Esto, esto te lo doy yo.” La viejita volvía a orar, diciendo: “Señor, gracias Te doy, porque Tú usas al mismo diablo para hacer Tus milagros

Añade un comentario a la noticia

  1.  
  2.  

Patrocinadores:

Ayuntamiento de Orxeta Ayuntamiento de Finestrat

Buscar

Buscar Mallaeta

Categorías

Archivo

Vínculos

Meta