Un minuto para sonreir
18 de Diciembre de 2006
Un hombre algo cegatón entra a una iglesia y le dice al cura:
- Yo quiero un Ford Fiesta.
- Muy bien hijo, pero esto es un confesionario, no un concesionario.

Un hombre algo cegatón entra a una iglesia y le dice al cura:
- Yo quiero un Ford Fiesta.
- Muy bien hijo, pero esto es un confesionario, no un concesionario.

Añade un comentario a la noticia